Reseña fuego y Cenizas, Michael Ignatieff

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Si estás iniciando en la política o en la comunicación política fuego y cenizas de Michael Ignatieff es una lectura obligatoria. Esta reseña rescata el énfasis del canadiense en la visión estratégica y la vocación por el servicio a la comunidad.

¿Fuego y cenizas?

“Perseguí el fuego del poder y contemplé cómo la esperanza quedaba reducida a cenizas”.

Ignatieff, Michael. 2014. Fuego y Cenizas: Éxito y fracaso en política.

Con esta frase empieza Michael Ignatieff, quien después de haber sido un hombre del común,  enuncia lo que para él es el ascenso y la caída en picada de la política.  Ignatieff relata cómo después de que tres hombres de negro tocaran la puerta de su casa, donde llevaba una vida tranquila, familiar y académica, terminara todo reducido a cenizas tras perder la contienda electoral del 2011 por el cargo de primer ministro de Canadá. 

Dichas cenizas no son más que un sinónimo de las experiencias, y el autor tiene la intención de que sean esparcidas en algún jardín. En ese sentido, Fuego y cenizas privilegia las experiencias del autor luego de aceptar la propuesta de ser parte de la cúpula del partido liberal de Canadá. La mayoría de ellas de índole pragmático político: elecciones racionales de los políticos, conflictos de intereses y rivalidades políticas. 

En consideración con lo anterior, fuego y cenizas de Michael Ignatieff va dirigida, sobre todo, a personas que deciden iniciar en la política. Que tienen vocación por la sociedad, pero que no quieren caer en errores de cálculos. Para el autor, la primera pregunta que se debe hacer toda persona que desee iniciar en la política no es ¿por qué?, sino ¿por quién quieres iniciar en ese campo?

Fuego y cenizas un acercamiento a la vocación

Añade que el trabajo del político a veces suele ser desagradecido y se debe adquirir una vocación de servicio si la intención es perdurar en el tiempo. Lo anterior puede ser cuestionado tanto por sus adversarios como por su propio partido. También por los futuros votantes. 

Aconseja, entonces, preparar esa respuesta en función de los intereses de la diversidad de públicos y construir así uno de los postulados del branding político.  El postulado es la marca política vista como una promesa, que se constituye con ayuda del relato, con el fin de generar unos beneficios emocionales que derivan en votos. 

Al hacer énfasis en los votantes, se encuentra en el texto que hay un punto tanto interesante como valioso para la constitución de un manual de marketing político.  Dicho punto es la percepción negativa que genera el bipartidismo. Por un lado, cuando hay extremos políticos polarizados que se atacan en una sociedad, los individuos tienen una percepción de que la política es sucia; por ende, la forma en que se desenvuelven en los ejercicios democráticos, es con base en la negatividad. 

Lo anterior aumenta el riesgo de segregar aún más la sociedad, perder las nociones de unidad política, y generar mayor abstencionismo. Además puede dar lugar a posturas de extremos. Las cuales perjudican en largo plazo a la sociedad en múltiples perspectivas. 

La consolidación del adversario

El canadiense plantea que para los políticos también resulta perjudicial adentrarse en estos bipartidismos de extremos. Añade que, incluso, para alargar la longevidad política, los grupos políticos distintos deben verse no como un enemigo que se destruye, sino como un adversario. 

Estos términos constituyen una visión estratégica del político. Con un adversario se dialoga. Por lo tanto, en un escenario determinado lo convierte en un aliado en potencia. La propuesta Michael Ignatieff es una democracia pluralista que favorece a los estrategas políticos con vocación de servicio, pero sin dejar de perder el horizonte en la transformación del antagonismo –relación con el enemigo– a un agonismo –relación con el adversario–. 

El enfrentamiento agonal, lejos de presentar un peligro para la democracia, es en sí su condición misma de existencia. Por tanto, debe haber un enfrentamiento de proyectos y visiones de la sociedad.  Sin embargo, el oponente no se debe ver como un enemigo a devastar, sino como un adversario de legítima existencia al que se debe tolerar. Se combate con vigor sus ideas, pero jamás se cuestiona su derecho a defenderlas.

Federico Botero

Federico Botero

Consultor de marketing digital, para empresas y políticos.

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Apasionado por el uso de las nuevas tecnologías para proyectos empresariales y políticos. Tengo un enfoque claro en lo que hago y lo ejecuto con pasión y eficacia. 

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